lunes, 30 de octubre de 2017

PERU : SE DISTRAE DE LOS VERDADEROS PROBLEMAS DE CORRUPCIÓN Y CRISIS.


La pena de muerte

 Otra cortina de humo para distraernos de los principales problemas, principalmente el de la corrupción y crisis económica.  

Primero.-  imponer la pena de muerte en el Perú es un proceso largo, partiendo que tiene que cambiarse la Constitución en dos legislaturas en el Congreso, de suceder ello el Estado debe plantear el retiro ante la Convención Americana sobre Derechos Humanos y del Pacto de San José de costa Rica, que es una instancia de Justicia Supranacional y que esa institución tiene que aprobar y que es una mayor instancia dónde se recurre por los problemas de injusticia y de violación de Derechos Humanos. El retirarnos de está instancia implica el quedarnos a merced de las injusticias del gobierno de turno. Para luego recién ahí el congreso aprobar la pena de muerte. 
En segundo.- La delincuencia en sus diversas modalidades, prostitución y violación es un problema social y como tal tiene que resolverse, ya que la pena de muerte o penas de prisión altas no resuelven los problemas que aquejan al país por el contrario los agudizan, que incluso pueden prestarse a cometer injusticias con personas inocentes.


Por : Jorge Tulich

Axel Milanés: “El arte puede movilizar las conciencias”


Axel Milanés: “El arte puede movilizar las conciencias”



El cantautor cubano, Axel Milanés, cuando habla de música también habla de Cuba, de revoluciones, de historia y de amor. “Ser trovador es una actitud de vida”, dice. Tiene cinco discos editados y compartió escenarios con Silvio Rodríguez, Vicente Feliú, Sara González y Lázaro García, entre otros.


La trova cubana es música pero es también una clase magistral de historia. Es introspección y humanidad: “Se le canta al pueblo”, confiesa el reconocido músico Axel Milanés y agrega: “Los trovadores somos cronistas, hablamos de lo que pasa en nuestro tiempo”.

Una vida atravesada por la música
Axel Milanés se encontró por primera vez con una guitarra a sus diez años: “Estaba haciendo teatro en una Casa de Cultura, que es una de las muchas opciones que tiene el cubano para acceder al arte. Era teatro a manera de aficionado y había también muchachos en danza y en música. Hubo un festival al que nos movilizamos desde Manzanillo a otra ciudad, en ese viaje agarré una guitarra como nunca lo había hecho”, cuenta el artista. Durante los días que duró el festival Axel no pudo soltar el instrumento: “Me enamoré. Cómo vibraba, cómo se movían las manos, cómo se sentía llevarla, me fuí de teatro a música sin dudarlo”.
“Incluso, cuando aprendí a tocarla, me volví medio autista”, confiesa Milanés y cuenta que el uso del instrumento se había vuelto material de negociación con sus padres. “Yo era bravo. No me gustaba hacer la tarea y una de las maneras que encontraron para ponerme a hacerlas era esa. Si quieres tocar la guitarra termina la tarea. Y ahí era más rápido que un cohete”.
Desde aquel momento Axel Milanés se dedicó a componer y a interpretar sin descanso música profundamente cubana. Participó en trabajos discográficos como A Guitarra Limpia (1997) y Cuatro Maneras de Mirar (1998) editados por el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau de La Habana; Itinerario del Relato Breve (2000) editado por el Taller Literario porteño Música para camaleones y Sonsacados en vivo(2002) junto al músico cubano César Gaviria.
Fe de nacimiento, su primer disco con temas enteramente propios, lo grabó a comienzos de 2003: “Nunca se me había ocurrido grabar hasta que hice el primero. Sí había hecho canciones sueltas, pero en el disco propio vi la posibilidad de aprender, de trabajar con programas de compilación y editar sonido. Si no hubiera sido músico hubiera sido editor de sonido. El trabajo de mezcla, de edición, remasterización, me gusta mucho”, confiesa.
Le siguieron Viviendo de inventarme (2004), Buscando Luz (2007), Entre el sol y el alma (2012) y Si no lo inventan tus manos (2013), además de los cientos de escenarios compartidos con trovadores cubanos como Silvio Rodríguez, Pedro Luis Ferrer, Vicente Feliú, Sara González, Augusto Blanca, José Antonio Rodríguez y Lázaro García, entre otros.
– ¿Cómo será el espectáculo del próximo viernes en Los Chisperos?
– Es un recital conformado por canciones mías pero también por canciones de diferentes momentos de la historia de la canción cubana: el bolero cubano, otro movimiento conocido como el movimiento del feeling y la nueva trova, que es lo que más le gusta a la gente por el impacto que tuvo en la década del setenta.
Luego de la presentación en Los Chisperos, el artista comenzará una gira que por la provincia de Buenos Aires, continúa con Rosario y llegará hasta el norte del país.
La historia hecha canción
“Disfruto de cantar sobre las cosas del interior humano, sobre la relación del hombre con la vida, con el mundo, con los estados de ánimo. Me gusta mucho eso de cómo funciona la humanidad”, dice el compositor. En sus canciones se escuchan historias de amor, de amistad y del vínculo entre las personas con su comunidad, con su pueblo y con el mundo.
En cierto modo, de eso se trata la trova cubana. “Es una actitud ante la vida. Hay una frase de Atahualpa Yupanqui que dice: ‘El cantante deslumbra y el cantor alumbra’ y creo que es así. El cantor canta lo que viven sus contemporáneos, mira hacia el futuro y saca una canción de eso que ve y siente, son cosas de la vida real. Una canción se convierte en una crónica con música que también puede llevar poesía, una buena ejecución de guitarra y voz, pero que fundamentalmente presenta el entorno en el que vivimos”, explica Milanés.
La historia de la isla puede reconstruirse fácilmente a través de sus canciones: “Una temática muy recurrente en la trova cubana son las canciones al pueblo con el que a cada trovador le ha tocado relacionarse. Hay un alto porcentaje de canciones que tienen que ver con la relación del ser humano con su semejante”, agrega.
Aquella música posee un fuerte vínculo con la realidad social y forma parte de la concepción artística del músico: “No es algo que pase sólamente en Cuba, pasa en todos los lugares y es una de las causas por las que la figura de cantautor nunca desaparece. Cambian los géneros musicales, pero la figura del hombre con su guitarra siempre está, es una célula básica de la cultura. Si tu agarras todos los trovadores de toda la sociedad y los pones en orden cronológico vas a ver la historia”.
La revolución es uno de los pilares fundamentales que sostiene la identidad musical tanto de Cuba como del cantautor: “Y no sólo del 59 para acá, cuando ya asume Fidel, sino de mucho antes”, afirma Milanés y explica: “Las canciones propiamente cubanas nacen cuando en la población empieza a haber un pensamiento cubano. En 1491 llegaron los españoles, esos tres primeros siglos no representaban a los cantores, había mucha influencia de las canciones italianas, francesas, europeas”.
“Sin embargo, cuando comienza a existir la conciencia de nación surge también la necesidad de cantarle a esto que nos rodea. Ahí nace el texto cubano, el sentimiento patrio y en ese sentido el deseo de liberarse de España afloraba mucho en las canciones. Afloraba el sentimiento colectivo de los cubanos. Desde el origen, desde 1860, ya el componente colectivo de amor al entorno al que uno nació estaba y bueno, sí, con la revolución en Cuba se instauró otro régimen muy diferente al que teníamos planteado en ese tiempo: vino el derecho a la tierra, a no ser discriminado, a vivir en paz, se construyó una sociedad con esos conceptos de la revolución y la canción lo acompañó. Se escribe sobre el mejoramiento de las personas, su elevación y constantemente está la idea de los colectivo, el otro ser humano es importante”.
La cultura
Para el trovador cubano la palabra revolución trasciende el concepto de lucha armada: “Para nosotros ese concepto es demasiado limitado, tenemos una frase en Cuba en donde decimos que la revolución es cambiar todo lo que debe ser cambiado y en ese sentido todo aquello que sirva para liberar al ser humano es importante. El arte es revolucionario, tiene la capacidad de movilizar las conciencias, de estimular la creatividad de las personas”. Pero aclara: “Ojo, un cambio para bien. Para que las personas sean educadas, tengan salud, haya atención en la niñez, a los mayores. Un cambio que permita el acceso al deporte, a la cultura, ese tipo de cambio, no el cambio que plantean ahora. Hay que buscar la verdadera espiritualidad porque el ser humano espiritual es capaz de crear cosas muy bonitas. Hoy acá se habla mucho de eso, pero de una forma muy egoísta y así no sirve. La espiritualidad lleva consigo que yo esté contento con quienes me rodean, de una forma colectiva, no encerrando al ego en sus cuatro paredes. Creo que el mundo está en un momento donde a la gente se la intenta encerrar en su propia mente y uno se siente libre, dueño, pero en verdad está más encerrado que nunca”.


LA VIEJA NUEVA DERECHA


La vieja nueva derecha

La derecha no tiene nada distinto que proponer. Lo que cambian son las formas de acción. Ahora, forjan alianzas explícitas entre sectores del Poder Judicial – y de la policía – con los medios, para la espectacularizacion de procesos judiciales y acciones policiales y para hacer efectiva la judicialización de la política. Aunque los objetivos siguen siendo los mismos: acaparar el poder político en manos de la banca privada, destruir el patrimonio público, los derechos de los trabajadores y los programas sociales, así como la soberanía en la política externa de nuestros países.

Emir Sader- Nuestras voces
La derecha no tiene nada distinto que proponer. Lo que cambian son las formas de acción de esa misma derecha, buscando nuevos esquemas de acción, para tratar de imponer su viejo modelo: el proyecto neoliberal. Lo que hay de nuevo es una alianza explicita entre sectores del Poder Judicial –y de la policía– con los medios.
No podría ser tan similar la derecha que vuelve en países de América Latina y esa misma derecha en los años 1980/1990, en sus programas de gobierno. Aplican duros ajustes fiscales, a partir de los mismos diagnósticos que criminalizaban los gastos estatales, las políticas sociales, los derechos de los trabajadores. Los gobiernos de Macri y de Temer no toman en cuenta que ese mismo programa se ha agotado, que fracasó y que fue reemplazado por el de gobiernos exitosos, que disminuyeron significativamente la pobreza y la exclusión social.
Pero la derecha no tiene nada distinto que proponer, han fracasado los intentos de las “terceras vías”, que han revelado no son tales, sino formas disfrazadas del mismo proyecto neoliberal. De ahí que no se trata de la superación de los gobiernos antineoliberales, sino de retomar pura y duramente los programas neoliberales que han llevado a los países del continente –Argentina como modelo más acabado– a las peores crisis de su historia.
Lo que cambian son las formas de acción de esa misma derecha, buscando nuevos esquemas de acción, para tratar de imponer su viejo modelo. Lo que caracteriza hoy la acción de la derecha latinoamericana no son nuevas propuestas para terminar con la desigualdad y la exclusión social, sino métodos de acción nuevos, para volver a sus antiguos proyectos.
Es una tragedia para la democracia cuando el Poder Judicial, en lugar de ser el gran defensor del Estado de Derecho, se compromete, al contrario, con violencias en contra de la democracia. Mas todavía cuando participa de una colusión con los medios monopolistas privados, para constituirse como fuerza política – a veces incluso partidaria – de derecha.
El uso de las leyes como instrumento con objetivos políticos concretos es lo que se llama de “lawfare”, palabra que conscientemente tiene orígenes en la palabra guerra, porque de eso se trata: de desatar una verdadera guerra en contra de líderes políticos democráticos y populares, buscando desgastar su imagen pública e incluso inviabilizar su participación política vía acumulación de sospechas y de procesos judiciales.
Lo que hay de nuevo en la forma de acción de la vieja derecha es una alianza explicita entre sectores del Poder Judicial – y de la policía – con los medios, para la espectacularizacion de procesos judiciales y acciones policiales y para hacer efectiva la judicialización de la política. Una alianza sin la cual ni los medios tendrían mayor efecto en sus reiteradas denuncias, ni el Poder Judicial ni la policía lograrían difundir en la opinión pública la imagen de corrupción de los líderes populares y de sus partidos.
En una declaración a un juez que lo acusa sin pruebas en varios procesos, en Curitiba, ese juez intentaba impedir que Lula hablara de la colusión que él y sus comparsas llevan a cabo con los medios, alegando que era un tema fuera del proceso. Lula se impuso, reiterando cómo los jueces hacen llegar, de manera privilegiada y fuera de cualquier procedimiento legal, informaciones reservadas a los medios. Demostró cómo los jueces no solo hablan fuera de los autos de los procesos, sino cómo aparecen reiteradamente en portadas de revistas y diarios, así como sus mismas esposas, y en fiestas de líderes políticos de derecha, además de que evidenció sus posturas serviles con el mismo presidente Temer, el jefe de toda la corrupción en Brasil. Lula logró imponer la idea de que es parte esencial de la operación de judicialización de la política, la participación de los medios, en promiscuidad absoluta con el Poder Judicial.
Sin poder cuestionar las políticas de prioridad de los programas sociales, que evidencian, en gran medida, el éxito de esos gobiernos y el prestigio en las capas populares de los presidentes, los dirigentes de la nueva derecha intentan desplazar el debate hacia los gastos estatales, como si fueran los responsables por la crisis económica. Y tratan de desplazar el debate sobre el significado de los líderes de los gobiernos populares hacia supuestas irregularidades que habrían cometido, incluyendo el cuestionamiento judicial a medidas de gobierno.
Cuando se acercan elecciones, se montan operativos especiales, para copar el clima político, buscando réditos electorales inmediatos. En las elecciones municipales del año pasado en Brasil, se han retomado acusaciones antiguas en contra de Lula, se han apresado a ex-dirigentes del PT, todo con gran despliegue mediático, revelando que se trata de la gran carta de que dispone la derecha.
En vísperas de las Paso, en Argentina, se desplegó una nueva ofensiva en contra de Cristina, así como, ahora, cuando se acercan las elecciones, se retoman casos como el de Nisman –con una indecente supuesta reconstrucción en imágenes de los que habría sido su asesinato-, así como otras acusaciones en contra de la ex-presidenta, en perspectiva de la disputa electoral, en particular en la provincia de Buenos Aires.
Esos son los nuevos métodos de la vieja derecha, cuyos objetivos son los mismos: acaparar el poder político en manos de la banca privada, destruir el patrimonio público, los derechos de los trabajadores y los programas sociales, así como la soberanía en la política externa de nuestros países. Lo único nuevo es el método de colusión entre el Poder Judicial y los medios.

SAN JUAN DE LURIGANCHO


LA BALANZA


¿ Porqué a la Zona Alta de Puno, La Libertad, Comas, se le conoce como, La Balanza ?

La historia comenzó con una balancita denominada de “aguja” en el tiempo inicial de la “invasión” de Pampa de Comas en el año 1959.
La actual avenida Puno, era sólo una quebrada llena de piedras y tierra. El jirón La Habana no era ni la sombra de lo que presenta hoy.
Precisamente en la intersección de estas dos calles, la familia Torres Cabello hizo más que una chocita; creó un pequeño negocio de abarrotes que por su reducido espacio hacía necesario poner los productos en el frontis. El arroz, azúcar, harina, fideos, “quaker” y demás comestibles eran pesados en una balanza “Berkel” colocada a la vista del público.
Poco a poco los pobladores empezaron a tomar la tiendecita como punto de referencia por eso empezaban a hablar de “la tienda de la balanza”, toda una novedad en el cerro, en el medio de las chozas y piedras.
Luego por la economía de palabras, todos hacían referencia solo a la balanza: “eso queda a 80 metros de la balanza”. Los vehículos de transporte que llegaban a la zona, colocaban letreros que decían “La Balanza”.
No transcurrió mucho tiempo para que todo el mundo hablara de “La Balanza”. Posteriormente, por extensión, el barrio entero quedó con ese sobrenombre. Púes el nombre legal es La Libertad (entre el tercer y cuarto sector).
Tras la enfermedad de la Señora Angélica Cabello, Don Everardo Torres Mosquito, propietario del negocio, se vio obligado a vender la balanza y hoy no se conoce su destino, pero este artefacto quedó en la memoria de quienes la conocieron y bautizaron con su nombre a todo un barrio de La Libertad, capital de COMAS.
Don Everardo, quién falleció el año 2004 y doña Angélica, que se encuentra delicada de salud, nacieron en el distrito de Huaros, provincia de Canta. Los hijos de este matrimonio, continúan con esta emblemática bodeguita comeña. Ya no quedan rasgos de las chozas; las arterias de la Habana y Puno de hoy lucen asfaltadas y cuentan con un tráfico vehicular regular.
Créditos: Marco Carmona Y.

REFLEJOS DE NUESTRA SOCIEDAD.


REFLEJOS DE NUESTRA SOCIEDAD

Si en el 2001 se vio que había indicios de corrupción en las obras de Odebrecht, en el gobierno del ex-Dictador Fujimori, entonces cuál es la razón por la que no se investigó eso y aún seguíamos contratando con ellos, no será que los que entraron después ¿también querían su tajada? Si al Dictador Fujimori y a su gobierno se le investigó por corrupción, ¿por qué no se incluyó a Odebrecht? Lo malo es que posiblemente no se podrá meter a nadie de ese gobierno a la cárcel porque esos delitos podrían haber prescrito. Además, fue el periodo más corrupto, nefasto y criminal de la historia del Perú, en el gobierno del ex-Dictador fujimori, tenemos que aceptar que vivimos en la corrupción de nuestros actuales gobernantes pues no han acabado. En la actualidad hay cientos de casos de corrupción en todo el país, casi todas las contrataciones del estado pagan el famoso diezmo, la hemos visto en la policía, en las obras pequeñas como pistas y veredas, y en los favores pagados. Esto no va acabar hasta que aceptemos que la culpa no solo recae en las autoridades, si no que también en toda la población pues elegimos a mentirosos y corruptos como Fujimori, Toledo, García y Humala, eso es un reflejo de nuestra sociedad en descomposición.

EL ESTADO PARAMILITAR EN EL PERU

El estado paramilitar en Perú

Manuel Mosquera
Fue en el primer gobierno de Alan García Pérez (1985-1990) que la política de exterminio, por parte del Estado, y la crisis económica, agudizaron la violencia social

El estado paramilitar forma parte de la doctrina de seguridad nacional del imperio y, en América Latina, se expandió a partir de los años 70 del siglo pasado; sirvió para aplicar el neoliberalismo después de derrotar al movimiento popular y destruir a la izquierda y a los movimientos alzados en armas.
Las matanzas en Argentina, Bolivia, Perú, Brasil, Chile, Paraguay, El Salvador, Guatemala y Uruguay, sirvieron para que, en nuestros países, los grandes grupos de poder económico, nacionales e internacionales, pudieran saquearlos, esclavizar a la población, degradar la vida de los pueblos y condenar a millones de personas a vivir en la más extrema pobreza, consolidándose de esa manera el poder de las organizaciones financieras internacionales, como el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), así como la corrupción y el narcotráfico.
Como parte de esta política genocida se constituyó la internacional del terror, mediante el llamado "Plan Cóndor", el cual estuvo constituido por los servicios de inteligencia de Latinoamérica, los cuales realizaron una serie de secuestros y asesinatos de activistas sociales.
En el Perú, el estado paramilitar se encuentra asociado con la organización del neoliberalismo. Ya en el régimen de Francisco Morales Bermúdez, después del golpe de estado al gobierno del general Juan Velasco Alvarado, el país pasa a estar bajo el control del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
Las medidas nacionalistas y antiimperialistas, que se habían realizado durante 1968-1975, fueron totalmente desmanteladas para entregarle el poder a la oligarquía. Las políticas de ajuste estructural tuvieron una gran resistencia del movimiento popular, el cual, a pesar de los despidos, encarcelamiento, asesinatos de dirigentes populares, como el de Aurora Vivar, del toque de queda y la militarización del país, resistió e inició una serie de movilizaciones y paros nacionales y regionales que remecieron totalmente al Perú y derrotaron al gobierno de Morales Bermúdez, el cual, conjuntamente con el Partido Aprista y el Partido Popular Cristiano, redefinieron las alianzas políticas al interior de las clases gobernantes, encontrando en la Asamblea Constituyente de 1978, el medio para afianzar su poder, integrar a un sector importante de la izquierda a la estructura del estado y tratar de calmar la ira popular contra las políticas de hambre y terror.
Fue durante el segundo gobierno del arquitecto Fernando Belaúnde Terry que el neoliberalismo va consolidándose. Es de recordar que en la campaña electoral, Belaúnde había prometido un millón de empleos, sin embargo, al asumir su mandato presidencial, lo que hizo fue restaurar el poder de la oligarquía que había sido desmantelada por el gobierno democrático-nacional de Velasco y proseguir con las políticas de ajuste estructural dictadas por las instituciones financieras internacionales.
(...) Bajo el pretexto de la lucha contra el terrorismo, el Estado Peruano inició una estrategia genocida para desaparecer a los dirigentes en el campo y la ciudad, y destruir a la izquierda en general.
La matanza de los periodistas en Uchurahay y el posterior encubrimiento de esta masacre por parte de la comisión investigadora, presidida por Mario Vargas Llosa, fue el punto de partida de las matanzas en nuestra Patria.
La crisis producidas por las políticas neoliberales, llevadas a cabo por Manuel Ulloa, Pedro Pablo Kuczynski y Rodríguez Pastor, así como el estallido de la crisis de la deuda externa en Latinoamérica, produjo la quiebra económica del país en 1983 y la suspensión del pago de la deuda externa, lo que agudizó los conflictos sociales y producto de ello, se constituyeron nuevas organizaciones alzadas en armas, como el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru.
Fue en el primer gobierno de Alan García Pérez (1985-1990) que la política de exterminio, por parte del Estado, y la crisis económica, agudizaron a tal extremo la violencia social y política que se organizaron una serie de escuadrones de la muerte, como el "Rodrigo Franco", y se sucedieron grandes matanzas, que afectaron a comunidades enteras como la de Cayara y a los militantes de Sendero Luminoso en las cárceles del Frontón y Lurigancho.
Fujimori, privatizaciones y grupos paramilitares
Alberto Fujimori, durante el primer gobierno aprista, fue apoyado por este partido para asumir la presidencia de la "Asamblea Nacional de Rectores", fue miembro de la "Comisión Nacional de Plan de Gobierno del Partido Aprista" (CONAPLAN). Incluso, llegó a tener programa propio en la televisora del Estado.
Mario Vargas Llosa, en su obra "Como el Pez en el Agua", al hacer un recuento de su participación política como candidato de la derecha peruana, indica que fue el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), a pedido de Alan García, el que diseñó la campaña presidencial de Fujimori.
Una vez que éste asumió el gobierno, aplicó las políticas neoliberales que habían sido el eje de la campaña de Vargas Llosa y, dentro del parlamento, afianzó su alianza con el Partido Aprista para impedir el enjuiciamiento a García Pérez por corrupción y extender el terrorismo de estado.
Las políticas de conformación de grupos paramilitares y de genocidio tuvo en el periodo de gobierno de la dictadura fujimontesinista, su más sombría expresión. Además, se articuló con prácticas genocidas, entre las poblaciones indígenas-campesinas y urbanas populares, mediante punitivas acciones de contraconcepción, como el ligado a las mujeres.
El terrorismo de estado y las matanzas se acrecentaron en medio de una gran crisis económica y política en la que el auto golpe del 5 de abril de 1992 permitió consolidar al régimen cívico militar, e iniciar una ofensiva contra el movimiento popular, Sendero Luminoso y el MRTA, lo cual desbarató la ofensiva de estos grupos y produjo la captura de Abimael Guzmán y Víctor Polay, y los principales dirigentes de estas organizaciones subversivas.
La inteligencia militar y los grupos paramilitares, como el grupo "Colina", se dedicaron a perseguir, hostigar y asesinar a dirigentes sindicales, barriales y estudiantiles, entre los que tenemos el asesinato de Pedro Huillca a manos del grupo "Colina". Pero, también estas matanzas se extendieron a familias enteras como la de Martín Rodríguez Gutiérrez, dirigente campesino en Huaura, a periodistas como Pedro Yauri en Huacho.
En los Barrios Altos, el grupo "Colina" asesino a quince personas, entre ellas a Javier Rojas, un niño de ocho años de edad, así como a su padre, e hirió a cuatro personas de gravedad. En el penal "Castro Castro", se ejecutó el llamado plan "Mudanza" que culminó con el asesinato de 41 reclusos acusados de pertenecer a Sendero Luminoso. En la Universidad Nacional "Enrique Muñoz y Valle", conocida como la "Cantuta", el grupo "Colina" asesinó al docente Hugo Muñoz Sánchez y a nueve estudiantes.
Las matanzas ayudaron a la aplicación, sin cortapisas, del neoliberalismo en toda su profundidad.
Asesorados por el BM y el FMI, se inició un corrupto proceso de privatizaciones, se destruyó el empleo, dejando a cientos de miles de trabajadores sin trabajo, se liquidaron los sindicatos, cambiaron por completo las leyes laborales, acabando de un plumazo con los derechos sociales de los trabajadores y del pueblo peruano, privatizaron y destruyeron el sistema educativo, el de salud y la seguridad social, convirtieron totalmente al país en un narcoestado, traficaron con el hambre y la salud del pueblo, profundizaron la corrupción y robaron impunemente los bienes de la nación y, por último, pusieron a nuestro país de rodillas ante las transnacionales y la oligarquía chilena.
Ni olvido, ni perdón. El pueblo exige justicia. Hoy es Fujimori, más tarde será Alan García.

El compañero