viernes, 15 de julio de 2011

La Fundación Guayasamín conmemorará 85 cumpleaños de Fidel





Bienvenidos señores representantes de los medios de comunicación  internacional y cubanos:
La Fundación Guayasamín, institución cultural con sede en Quito, Ecuador, creada por el artista Oswaldo Guayasamín, declarado por la IX Cumbre de Presidentes como Pintor de Iberoamérica y  por decisión  de la Cumbre de Presidentes  reunidos en Mar del Plata en diciembre del 2010, hoy su obra es Patrimonio Cultural de Iberoamérica, tiene el privilegio de anunciar al mundo que ha decidido, con la aceptación correspondiente, por cuarta oportunidad, conmemorar un nuevo cumpleaños, el numero 85, del querido Comandante FIDEL CASTRO, a quien consideramos “Hermano de la Humanidad”.
Como el mundo entero conoce, él es adverso a los honores y alabanzas personales,  pero no ha dejado de reconocer que la amistad que se gestara hace 50 anos con el artista ecuatoriano  es tan fuerte y profunda que lo  condujo a   permitir que nuestra familia e Institución pudiera conmemorarle, sus 62 anos en Quito en 1988,  sus 70, estando el maestro vivo, en 1996 y sus 80 anos en La Habana,  en el 2006.
Con esta propuesta homenajeamos la vida de un hombre, de un pueblo, de una Nación, de una Revolución, de una batalla de ideas, que han levantado a los más altos niveles de la historia humana los valores de la dignidad, la soberanía, la solidaridad internacional,  como fieles herederos de la ética de José Martí y demás próceres de Nuestra América, continente que hoy lucha por su Segunda Independencia.
Convocamos  a los cantautores iberoamericanos que participaron en las 3 ediciones de los conciertos “TODAS LAS VOCES, TODAS”; a los compañeros adherentes, amigos y solidarios de todo el mundo con la vida, obra y pensamiento del  Comandante FIDEL, que deseen compartir en La Habana la denominada “SERENATA DE LA FIDELIDAD” que se realizará la noche del 12 de Agosto del 2011.


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martes, 12 de julio de 2011

Las armas del juicio

Conferencia de Arleen Rodríguez Derivet en el panel “Las armas del juicio”, en la VI Conferencia Internacional por el desarrollo humano y la paz mundial, de la Universidad Asia Pacífico de Mazatlán, Sinaloa.





Vivimos en un mundo de miedo. Cuando nuestros seres queridos se apartan de nosotros, por razón de un viaje o sencillamente para ir al sitio de la tarea cotidiana, junto con el beso de despedida, antes que decir “te amo”, decimos “cuídate”. Es la palabra que más escuché antes de viajar, en boca de los que quiero y me quieren.
Los diarios, los noticieros, los libros y hasta las películas nos cuentan sin fatiga que la muerte es cada vez menos natural y más provocada por la misma especie que durante siglos ha creado obras maravillosas para atrasarla, detenerla, evitarla antes de tiempo.
La culpa de nuestros miedos nace de un absurdo: la Humanidad, al mismo tiempo que se deslumbra a sí misma con maravillosos inventos, entre ellos algunos que ya superan a la imaginación misma,  crea a una velocidad y con intensidad superior armas mortíferas como aquellas que hicieron decir a Albert Einstein que si bien no se sabe con cuáles se hará la III Guerra Mundial, sí es un hecho que la IV será con palos y piedras. Hoy podemos corregir al genial físico: ni polvo quedará porque el riesgo de muerte es ya para toda especie viva. A ese punto nos hemos llevado con la irracionalidad de gastar más en armas que en alimentos, más en guerras que en expediciones solidarias.
Hasta en las Naciones Unidas, ese conjunto que pudo y no ha sabido ser el templo mundial de la paz que merecían las víctimas y los combatientes contra el nazifascismo tras las II Guerra Mundial, mientras se emiten cientos de advertencias y críticas a la producción de armamentos, prevalece la tiranía de un  Consejo de Seguridad donde cinco potencias siguen reuniéndose para decidir qué castigos merece el resto. Y casi siempre esos consisten en nuevas guerras.
No es un secreto tampoco que es de algunas de esas potencias de donde salen por cientos de miles, otros tipos de armas que el mercado pone al alcance de cualquiera, desestabilizando sociedades enteras, donde ya no causa asombro leer que un niño mate a sus padres o a sus compañeros de clase o que una fiesta juvenil termine en una masacre provocada por sicarios del crimen organizado. En América Latina esas armas son la primera causa de muertes civiles.
Como si la imaginación tuviera un límite cuando se trata de construir la paz, lo que Naciones Unidas se inventó para garantizarla es también un ejército. Y los famosos enviados por la Paz son líderes políticos que ejercieron el poder haciendo o apoyando guerras. Hasta el Premio Nobel ha perdido credibilidad y respeto por la cantidad de guerreristas laureados.
Haití, extremo de los extremos del infierno en que se ha convertido el mundo empujado por las armas y las guerras, sufre un terremoto y Estados Unidos va a apoyarla con diez mil hombres armados hasta los dientes, los que van a sumarse a otros tan armados como ellos, a pesar de sus cascos azules y su supuesta misión humanitaria.
Frente a ese horror que confirman los escalofriantes datos de que asciende a un billón de dólares el gasto militar mundial cada año, las mujeres y los hombres con cierto grado de conciencia de la gravedad de los hechos, pensamos ¿qué hacer? ¿qué hago?
Como periodista que hace casi 30 años sigo de cerca los acontecimientos políticos, no puede dejar de espantarme el modo en que nuestra profesión ha sido y es cómplice de ese permanente cerco a la paz.
Desde los tiempos de William Randolph Hearts y su famoso telegrama al  dibujante enviado a Cuba por su diario, para que con su obra le ayudara a construir a Estados Unidos los pretextos para la entrada en la guerra de Cuba contra España, que dio nacimiento al imperio norteamericano, los medios de comunicación suelen garantizar la primera baja de todas las guerras: la verdad.
Basta ver a qué naciones demonizan los grandes conglomerados mediáticos para saber por dónde se aproximan las próximas guerras.
Como si una línea editorial universal única los guiara, en todos los idiomas y en todos los soportes, comienzan a emitirse mensajes que caminan en el sentido de la próxima conflagración. Qué importa si en unos años o en unos meses, a veces hasta en unas semanas, nos enteraremos - ayer por los documentos desclasificados de una Universidad norteamericana y hoy por el espectacular Wikileaks de la era internet-  que muchas de las noticias que justificaron una invasión eran falsas o fueron convenientemente manipuladas.
Si murió un millón de personas, si se destruyó totalmente un país y se agravaron a nivel planetario todas las crisis: alimentaria, ambiental, energética…la relación de esos desenlaces con las mentiras originales será raramente establecida.
Nos enseñarán nuevas palabras como efectos colaterales, con lo cual las mayorías entontecidas por la avalancha de informaciones de muerte cotidiana no pasarán de lamentarlo, si acaso criticarlo y al final sentir que es demasiado tarde y ya no hay nada que hacer. Cada uno se encerrará en su espacio a seguir viendo las noticias con horror pero al mismo tiempo con una cierta alegría egoísta porque hasta su cueva moderna no han llegado los tiros, allí no ha corrido su sangre…todavía.
Hace 120 años, en un ensayo que se considera medular en su impresionante obra escrita en solo 42 años de vida, José Martí, periodista, escritor y Apóstol de la independencia de Cuba, advertía:

Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea, y con tal que él quede de alcalde, o le mortifique al rival que le quitó la novia, o le crezcan en la alcancía los ahorros, ya da por bueno el orden universal, sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima, ni de la pelea de los cometas en el Cielo, que van por el aire dormidos engullendo mundos. Lo que quede de aldea en América ha de despertar. Estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo a la cabeza, sino con las armas de almohada, como los varones de Juan de Castellanos: las armas del juicio, que vencen a las otras. Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra.*
En esa frase se inspiró Fidel Castro para nombrar la batalla de las ideas de la que se declaró soldado cuando, separado de la actividad pública como jefe de Estado por razones de salud, comenzó a escribir alertas para el mundo desde lo que llama sus “Reflexiones”.
Quiero recordar que se trata del mismo líder político que demostró que con muy pocos recursos materiales, se podían salvar miles, millones de seres humanos, si en lugar de soldados, los países bajo crisis humanitarias recibían médicos. Y mandó los que Cuba había formado durante años en una política educacional sorprendente y única para una nación del Tercer Mundo. Y no solo a Haití, donde permanecen hace más de una década y son amados y defendidos por el pueblo, sino a naciones de cuya existencia casi nadie conocía, en África, Asia, América Latina.
Fidel, quien también creó la Escuela Latinoamericana de Medicina -que forma miles médicos de todas las geografías y sin embargo no tiene un Nobel de la Paz que sí le han dado a los que envían soldados al Tercer Mundo- con la especial  habilidad que le otorgan los años vividos al servicio de una causa justa cercada por un imperio, demuestra con sus cada vez más frecuentes Reflexiones que los medios no tienen que ser necesariamente el combustible de los conflictos.
Si se les sigue y se les interpreta con  inteligencia y sensibilidad, también pueden ser un termómetro eficaz para detectar por qué caminos se nos vienen encima las crisis y las guerras que generan las crisis.
Infatigable lector, genial político en cuanto los hay, no se somete a las noticias, no se deja adormecer por su fatídico espíritu de hecho ya acontecido, sino que las somete a ellas al análisis previsor, bajo otro principio martiano que afirma que “gobernar es prever” y  avisa, sacude conciencias y quizás un día se acepte que con sus alertas ha detenido más de una guerra.
El pasado año, cuando todas las armas apuntaban a Irán y Corea del Norte, Fidel, con una persistencia que sus adversarios han querido ridiculizar sin éxito, destapó las cartas de los guerreristas y pintó los escenarios posibles de desarrollarse esos conflictos en una era en que bastarían las 100 bombas nucleares que poseen apenas dos países como India y Pakistán, para provocar que toda la humanidad pierda de vista al Sol por ocho años y se produzca un espantoso  invierno nuclear.
Y no olvidó recordarnos que, aun bajo el manto del secretismo estratégico de las potencias, se conoce ya  que suman más de 20 000 las armas de ese tipo disponibles en el mundo.
No veremos en los medios que durante más de 50 años lo han demonizado, un reconocimiento público al mérito de las advertencias del líder histórico de la Isla, pero nadie podrá negar que solo él relacionó noticias aparentemente desconectadas, con los números de la actualidad y los hechos del pasado para concluir que la especie se encamina aceleradamente hacia el suicidio colectivo, guiada por la fiebre de la guerra, cuyo germen es, desde siempre, la ganancia, el dinero, por encima de cualquier otra consideración, incluso la de la vida.
Él sabe y lo ha repetido muchas veces, que la Humanidad estará en la pre historia, mientras practique la guerra como solución a sus crisis y hace solo unos días, aprovechando la celebración de un evento cultural en La Habana, invitó a intelectuales de América Latina, Norteamérica y Europa a movilizar conciencias ante el riesgo cada vez más inminente de que el fin de la especie humana está próximo como consecuencia de la irracionalidad  del actual orden internacional.
Piedad Córdoba, gran luchadora por la paz de nuestra región, a quien entrevisté hace poco, me decía que parece un milagro la recuperación que ha experimentado la salud de Fidel Castro. “Dios nos ha dado una nueva oportunidad para que lo escuchemos, porque ya en el mundo no quedan políticos como él, con su capacidad para ver y alertar los peligros”, me dijo la Negra, esa mujer, también demonizada, escarnecida, amenazada ella y su familia, humillada sin razón, por empeñarse en hacer que la paz regrese a su país, enlutado por medio siglo de guerra.
Pero, volviendo a Fidel Castro y a sus Reflexiones sobre los más graves peligros de nuestra época, quisiera afirmar que como periodista lo que me deslumbra y alienta es que alguien de su dimensión intelectual y política, con el alcance que el prestigio que su vida le otorga a sus palabras, le esté dando por fin, a la humilde obra que nuestro oficio genera, un uso noble y salvador.
En las antípodas de aquel zar de la prensa que puso ese maravilloso instrumento de comunicación de masas al servicio de una guerra, abriendo así una historia de complicidades y mentiras que en esta época ha alcanzado cotas de locura; Fidel Castro lee diariamente cientos de notas y comentarios de la prensa de todo el mundo con la misma meticulosa precisión con que un médico revisa a un paciente en terapia intensiva: la ausculta, la relaciona y nos enseña las verdades ocultas en sus líneas, con el solo propósito de ponerla al servicio de la misma causa que lo inspira a enviar médicos donde otros envían soldados: salvar la especie, salvar la vida.
Para hacerlo, le ha bastado con empuñar las armas del juicio, esas que, como decía José Martí, vencen a las otras, aun en las condiciones de colosal producción armamentista, que ha convertido al planeta de nuestros días en un lugar de miedo.



sábado, 9 de julio de 2011

Anuncian programa para los amigos que desean participar en la Serenata de la Fidelidad (+programas)


En coordinación con la Fundación Guayasamín y teniendo en cuenta el interés mostrado por los amigos de Cuba en reunirse en La Habana con motivo de la Serenata de la Fidelidad, la Agencia de Viajes AMISTUR CUBA S.A., del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, pone a su disposición un programa especial, del siete al 14 de agosto próximo.
El plan brinda la posibilidad de realizar un recorrido por el centro histórico de la Ciudad de La Habana, visitar la Casa Guayasamín, el Museo de la Revolución, visita e intercambio con la población en diferentes proyectos comunitarios y en un Comité de Defensa de la Revolución, entre otros lugares, y la participación en la Serenata en la noche del 12 al 13 de agosto en el Teatro Karl Marx.
Los interesados pueden contactar a: AMISTUR CUBA S.A. Dirección: Calle Paseo No. 406 entre 17 y 19, Vedado, C. Habana Email: amistur@amistur.cu ; Teléfonos: 834 4544/ 833 2374 / 830 1220 ext. 15 Personas de contacto: Argelio F. Martínez Domínguez Email: comercial@amistur.cu Addis Martínez Mayet Email: euroventas@amistur.cu

Comercializan medicamentos cubanos en 40 países




Lino Lubén Pérez - AIN.- El Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (GIGB) comercializa sus productos y servicios en 40 países, se informó en esta capital en el acto central por el aniversario 25 de su fundación.
Francisco Machado Benítez, vicedirector general de la institución, destacó que las ventas de medicamentos se basan en un sistema de calidad para satisfacer a los clientes, en materia de salud humana, producciones agropecuarias, acuícolas y de protección al medio ambiente.
Mencionó en particular la existencia de su preparado líder, Heberprot-P, reconocido internacionalmente para el tratamiento de las úlceras del pie diabético y que, en un corto período, en la República Bolivariana de Venezuela recibieron sus beneficios más de mil pacientes.
Al acto asistieron los miembros del Comité Central del Partido Comunista de Cuba Melba Hernández, Heroína del asalto al cuartel Moncada, José Ramón Fernández, vicepresidente del Consejo de Ministros, y José Miyar Barrueco, titular de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.
En presencia también de otros invitados y de los trabajadores del CIGB, uno de los centros del Polo Científico del Oeste de la capital, Miyar Barrueco señaló que la existencia de entidades socialistas, de alto valor agregado, obedece a la obra educativa y al desarrollo alcanzado en ese campo en la Isla.
Al respecto, el ministro destacó la vigencia de la estrategia del líder de la Revolución al crearse la institución, a partir de la importancia del capital humano, la necesidad de vincular la ciencia con la producción y la economía, y su integración con el ciclo investigativo-productivo.

Cuba: voluntad política favorece educación especial



Roberto Hernández - Prensa Latina.- La falta de voluntad política de algunos Estados para mantener la enseñanza especial impide hoy a numerosas personas defenderla como un componente esencial en la preparación transitoria de los discapacitados. Son instituciones extremadamente costosas, expresó en conversación con Prensa Latina Esther María La O, directora de la escuela Solidaridad con Panamá, y defensora a ultranza del sistema que concibe esos centros como transitorios en la educación.
Pero si falta la voluntad política es muy difícil tenerlas, explicó la directiva con 48 años en esa enseñanza, 39 de ellos como directora de ese tipo de centros.
En Cuba ni cuando la crisis económica de los 90 se cerró ninguna, recordó La O al referirse a las 381 existentes de un total de 13 mil escuelas del sistema educacional.
Soy defensora de la escuela especial, una de verdad, no de aquellos almacenes de niños y adolescentes, explicó la docente, que se apoya en unos 47 maestros, 15 de ellos con título de master, y diverso personal médico de apoyo.
"Una escuela especial donde el niño se forme, se eduque, donde conviva, donde se le den todas las actividades que hacen los niños comunes y participen en actividades con la comunidad", señaló la académica.
Interrogada sobre la tendencia a rechazar la escuela especial, la funcionaria señaló que bajo el concepto de integración se pretende que los niños con alguna limitación física o intelectual se formen en las escuelas generales.
"¿Te imaginas un aula donde haya un sordo, un ciego, un retasado mental y un limitado físico-motor?, ¿A quién atiende el maestro?", se preguntó la experta para responder que esa situación sería similar a un almacén de niños con problemas.
Casi siempre lo que hacen es sentarlos atrás, acotó tras resumir su experiencia de visitas a algunos países.
Ejemplificó que la niña Daylín (sin brazos) y que ya en su primer grado realizó los primeros trazos con los pies podría retornar a la escuela común en dos o tres cursos, una situación que -dijo- sería distinta si hubiera estado desde el principio en otra escuela.
Por eso estimamos que el niño o el adolescente deben pasar en algún momento por la escuela especial, porque aquí los enseñamos a utilizar la parte sana del cuerpo para enfrentarse a la enseñanza general, subrayó.
Lo ideal es que el estudiante se forme en su entorno, con sus amigos, pero antes debe conseguir las herramientas -incluidas las sicológicas- para luego no sufrir de baja autoestima o ser incomprendido por las personas sin discapacidades, aseguró La O.
Como el objetivo es llevarlos a la escuela común lo antes posible en los centros educativos especiales se ofrecen los mismos programas con rigores y exámenes similares, afirmó la directora.
Sin embargo, la directiva significó las ventajas de asistir a una escuela especial por los servicios de rehabilitación y atención sicológica que se brindan.

viernes, 8 de julio de 2011

CREACIÓN HEROICA DE LA MADRE NATURALEZA


Erótica



Cayó sobre tu espalda
la llama de tu pelo
quemó la blancura
su ondulación de fuego.

Entre los áureos rizos,
por el amor deshecho,
yo vi calientes, húmedos,
brillar tus ojos negros.

Sin desmayas, erguidos,
redondos, duros, tersos,
temblaron los montones
de nieve de tus pechos.

Y de amor encendida,
estremecido del cuerpo,
con amorosa savia
sus rosas florecieron.

El clavel de tus labios
brindaba miel de besos
y fue mi boca ardiente
abeja de sus pétalos.

De la crujiente seda,
que resbalara al suelo,
emergió su blancura
tu contorno supremo.

Y al impulso movido
de ardoroso deseo,
se cimbró entre mis brazos
y quedó prisionero.

Me abrasaban tus ojos,
me quemaba tu aliento,
y apagó las palabras
el rumor de los besos...



Enrique de Mesa (1878-1929)http://mundialmentesolidario.jimdo.com/brisas-del-mar-peruano/




El compañero